LA ACTIVIDAD FÍSICA DISMINUYE EL RIEGO DE RECIDIVAS EN EL CÁNCER DE MAMA

Estudios han revelado que la práctica deportiva después de un cáncer disminuye el riesgo de recaídas.

LA ACTIVIDAD FÍSICA DISMINUYE EL RIEGO DE RECIDIVAS EN EL CÁNCER DE MAMA

 

En otros tiempos los médicos aconsejaban a las mujeres tratadas de un cáncer de mama de hacer los menos esfuerzos posibles. Hoy en día, se sabe que durante el periodo de los tratamientos la mujer debe reposar y no cansarse. Pero después, la vuelta a una actividad física es muy importante, “permite a las mujeres a hacer la transición entre los tratamientos y el retorno a la vida cotidiana y para mantener al organismo en buena salud”, explica el Dr. Laure Copel, médico oncólogo, especialista del Instituto Curie.

El deporte no reemplaza los tratamientos, puntualiza el Dr. Severine Alran, jefe del Servicio de cirugía de la mama en el Instituto Curie, pero es complementario a los tratamientos pensando en limitar las recidivas. Numerosos estudios han probado que la práctica de un deporte después de un cáncer de seno permite disminuir los riegos de recaída cerca de un 30% en comparación a mujeres que no practican ninguna actividad.  Mejora también la calidad de vida de las pacientes curadas que a veces tienen secuelas debidas a los diferentes tratamientos a las que son sometidas.

La actividad física después de un cáncer de mama tiene dos misiones principales: ayudar a la mujer a luchar contra la fatiga debida a los tratamientos principalmente a la quimioterapia y para limitar los efectos de una recaída

 

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